Triángulos

“El costo de equivocarse es menor que el costo de no hacer nadad.” Seth Godin.

Existen cuatro tipo de triángulos.

Triángulo Simétrico: La figura se puede generar indistintamente en una tendencia alcista o bajista. Está formada por una directriz alcista y una directriz bajista. Ambas directrices convergen hasta llegar al punto de unión o vértice. Para confirmar el triángulo, sería necesario contar con tres puntos de apoyo. Es recomendable operarlo cuando su rotura se haya producido después de que la formación haya recorrido los 2/3 de la figura.

Triángulo simétrico

Triángulo Ascendente: La figura se suele darse en una tendencia alcista. Está formada por una línea de resistencia y una directriz alcista. Ambas líneas se unen en el punto de unión o vértice. Para confirmar el triángulo, sería necesario contar con tres puntos de apoyo. Es recomendable operarlo cuando su rotura se haya producido después de que la formación haya recorrido los 2/3 de la figura. Generalmente realizará una ruptura al alza.

Triángulo ascendente

Triángulo Descendente: La figura se suele darse en una tendencia bajista. Está formada por una línea de soporte y una directriz bajista. Ambas líneas se unen en el punto de unión o vértice. Para confirmar el triángulo, sería necesario contar con tres puntos de apoyo. Es recomendable operarlo cuando su rotura se haya producido después de que la formación haya recorrido los 2/3 de la figura. Generalmente realizará una ruptura a la baja.

Triángulo descendente

Triángulo Expansivo: Al contrario de del triángulo simétrico, en este tipo de triángulo se va alejando cada vez más. Está formado por una directriz alcista en su parte superior y otra directriz bajista en su parte inferior, no llegando a unirse. Es preferible no operarlos, al no saber en qué sentido se producirá su rompimiento.

Triángulo expansivo

Hemos de tener en cuenta que aunque su principal clasificación sea la de un patrón de continuación, no siempre es así. En un mayor porcentaje sí lo es, no obstante, es mejor no darlo por hecho y esperar la dirección de su ruptura para operarlo.

A continuación, veamos ejemplo de un triángulo simétrico empezando a formarse en Alantra (ALNT) en mayo 2.017.

Observamos como los máximos y mínimos van convergiendo.

Para operarlo, mediremos la zona de mayor altura, es decir, el comienzo del triángulo. A continuación, proyectaremos esa distancia a la rotura de la figura, que será la que busquemos como objetivo.

Vayamos ahora con la formación de un triángulo ascendente que se formó a finales de diciembre de 2.018 en Iberdrola (IBE)

En este caso, partimos de una tendencia previa alcista, continuando el precio con los mínimos ascendentes. No obstante, los máximos hacen una pausa, creando así una zona de resistencia.

Al igual que el triángulo simétrico, mediremos la zona más alta del triángulo. A continuación, proyectaremos dicha distancia al rompimiento de la figura. Este resultado es el que buscaremos como objetivo.

En el ejemplo siguiente vemos un triángulo descendente formado en 2.008 en Alcoa (AA)

Partiendo de una tendencia previa bajista, observamos como los máximos cada vez son menores, pero los mínimos realizan un descanso, creando una zona de soporte.

Al igual que en los ejemplos anteriores, para operar este patrón, mediremos desde la base hasta la zona más alta del triángulo. A continuación, proyectaremos esta altura desde su rotura. Dicha distancia será la que buscaremos como distancia.

Tengamos en cuenta que aunque sean patrones de continuación, puede existir la posibilidad de que el rompimiento se produzca a contratendencia. En ese caso, lo operaremos del mismo modo.

La proyección del triángulo, normalmente, es el movimiento mínimo que realizará el precio.

En todos los casos, el Stop de protección lo situaremos en la zona contraria donde se produce el rompimiento.

En el ejemplo siguiente observamos como después de una tendencia alcista, el precio está marcando un descanso en cuanto a la tendencia, que aunque sigue realizando máximos crecientes, los mínimos cada vez son más decrecientes.

Trazando las directrices comprobamos que se trata de un triángulo expansivo, formado entre noviembre de 2.017 y mayo de 2.018 de la bolsa italiana (FTSE MIB40 Index)

Aunque se trata de una figura compleja, pues no tenemos muy clara, en un primer momento por dónde se realizará su ruptura, actuaremos de igual modo que en los demás triángulos.

Realizaremos la medición de los dos puntos más alejados y proyectaremos dicha distancia en su ruptura, para así establecer un objetivo de beneficio.

En este caso no sería viable colocar el Stop de protección en la parte opuesta de la ruptura, a menos que además de un inconsciente, seas un amante del riesgo. Colocaremos en Stop Loss en el interior del triángulo, en una zona de congestión.

En el ejemplo que utilizamos lo colocamos por encima de la última resistencia, ya que el precio rompe a la baja. En caso de que hubiese roto al alza, hubiésemos colocado el Stop por debajo del último soporte.

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